La calle como peligro: los déficit de la Ley de Convivencia Vial

A más de un mes de la aplicación de la Ley de Convivencia de Modos, son varias las problemáticas que han generado debate respecto a infraestructura, cultura vial y deficiencias de fiscalización en las calles.

Por Joaquín Abud.

Eran las seis de la tarde del 24 de octubre de este año cuando, Johnatan Ubilla (22), emprendió camino desde la Facultad de Comunicación y Letras de la UDP hasta el supermercado Santa Isabel de Almirante Latorre con Grajales, para comprar algo para comer. Sin embargo, una cuadra antes de llegar a su destino mientras cruzaba por un paso peatonal, Fue atropellado por un auto que iba a exceso de velocidad.

La reciente Ley de Convivencia Vial fue creada con el objetivo de que peatones, ciclos y automóviles, puedan compartir el espacio urbano sin significar un riesgo para la vida de las personas. Sin embargo, es justo afirmar que la calle es un lugar peligroso, según indica Luis Stevens, Secretario Ejecutivo de la Conaset, en un foro organizado por Base Pública: “en Chile mueren, al día, cinco personas por temas de tránsito. Solamente el año pasado hubieron 1928 personas en siniestros viales, además de las 62.000 personas que quedaron lesionadas”.

El 24 de octubre de este año, Johnatan Ubilla estaba cruzando el paso peatonal de Grajales con José Miguel Carrera en Santiago Centro cuando se convirtió en víctima de un atropello. Por el cruce se encontraban dos señoras caminando un par de metros más adelante que él. Johnatan vio que, a lo lejos, venía un auto a alta velocidad, pero como ya había gente cruzando pensó que se detendría y se animó a cruzar. Sin embargo, el auto nunca se detuvo e impactó al peatón, quien calló sentado sobre el capó y, luego de que el vehículo frenara, salió disparado siendo su mochila lo único que amortiguó la caída.

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Situaciones como la anterior se repiten a diario debido a la imprudencia que se vive en las calles. Según el Secretario Ejecutivo de la Conaset, “el 53% de los usuarios vulnerables está compuesto por peatones, ciclistas y motociclistas”, lo que se debe a que los automóviles poseen mayor protección y, a la vez, significan un mayor peligro ya que alcanzan velocidades más altas y mucha fuerza de impacto.

Desde el colectivo Muévete, Sandra Aguilera, quien ejerce como Coordinadora General, aclara que la reducción de velocidad es el detalle más importante para una buena convivencia vial.

“La reducción de velocidad máxima urbana era la esencia de la Ley de Convivencia Vial, (…) es un factor que podría hacer que la gente se sienta más segura independiente del modo que elija“, mencionó Aguilera.

La realidad de Johnatan deja al descubierto que, a pesar de que los peatones representan a la mayoría de la población, se ha tendido a olvidar que también se necesita una nueva infraestructura para ellos. Según Iván Poduje, miembro del Consejo de Desarrollo Urbano, la Ley de Convivencia Vial ha estado demasiado enfocada en los ciclistas.

“La infraestructura que falta en veredas tampoco ha sido tema, (…) mucho más importante ese déficit que el de ciclovías, por ejemplo”, aseguró Poduje.

A pesar de que el atropello que sufrió Johnatan Ubilla ocurrió a plena luz del día y en una calle que posee un buen flujo de personas durante todo el día, una vez que él cayó del capó del auto y se hizo a un lado, el auto que cometió el siniestro aceleró fugándose del lugar de los hechos y quedando impune tras el delito cometido.

“Llamé y Carabineros me dijo que si no tenía la patente y como en el sector no habían cámaras, no había mucho que pudieran hacer ellos“, aseguró Johnatan.

Este hecho particular deja al descubierto uno de los problemas más grandes de la aplicación de esta ley: la fiscalización. Según Carolina Figueroa, Presidenta de Fundación Emilia, “las penas asociadas a la ley de convivencia son solo administrativas. (…) estas no han tenido un gran impacto por que no hay posibilidad de ampliar la fiscalización. Para la reducción de velocidad se necesitan fotorradares”.

En materia legal, Conaset está preparando la creación del Centro Automatizado de Tratamiento de Infracciones (CATI), que buscará instalar fotorradares que estén bien anunciados, tanto en la calle como en un sitio web donde se puedan planificar viajes, para instaurar la reducción de velocidad dentro de la cultura vial.

Finalmente, la tarde de ese día miércoles 22 de octubre le significó a Johnatan Ubilla pasar varias horas de la noche en la Posta Central, con contusiones en su cabeza, heridas en los brazos y el trauma que lo hace sentir miedo cada vez que tiene que salir a la calle.

Este siniestro del que Johnatan fue víctima, muestra que la calle es un lugar peligroso y de mucha imprudencia, lo que se explica mejor en palabras de al Presidenta de Fundación Emilia.

“Los usuarios están compitiendo por espacio en las calles en vez de compartir esos espacios. Creo que eso es una grave falencia en términos de como se piensa el urbanismo y la movilidad en el país”, aclaró Carolina Figueroa.

 

Estas son las políticas públicas en materia vial que han surgido los últimos años.

La Aplicación de medidas de seguridad dentro del automóvil, prohibiciones de conducir habiendo bebido alcohol y las últimas leyes que modifican las responsabilidades de cada modo vial han conformado las leyes que, desde hace 30 años se vienen aplicando en el país.

En la siguiente linea de tiempo te mostramos estas ordenadas cronológicamente.

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