“Cortina de humo”: El proyecto Aula Segura según los estudiantes

Foto cortesía de BioBio

Los diferentes estamentos estudiantiles aseguran que la propuesta del gobierno busca manchar el movimiento estudiantil, que los últimos años a luchado para dar solución a las demandas históricas del alumnado.

Por Amanda Riquelme G.

Durante las últimas semanas, uno de los temas más relevantes dentro de la agenda política ha sido el proyecto de ley Aula Segura, promovido por el gobierno ante las constantes manifestaciones de violencia que se han vivido liceos emblemáticos de Santiago. Según el propio oficialismo, la medida busca fortalecer las facultades de los directores de los establecimientos educacionales para permitirles expulsar de manera inmediata a los alumnos que se vean involucrados en este tipo de hechos.

El principal motivo para impulsar este proyecto, ha sido la aparición de los “overoles blancos”, un grupo de individuos no identificados que ha protagonizado serios incidentes en los liceos, y que ha sido sorprendido portando bombas molotov e, incluso, rociando a una profesora del Instituto Nacional con bencina.

A la fecha ha habido 78 ataques con 759 bombas molotov, que han concluido con 217 menores de edad detenidos, cifra que debe sumar además 31 adultos. Cifras alarmantes para el gobierno que gatillaron el proyecto de ley.

A la fecha

La propuesta no ha dejado indiferente a nadie, ya que tantos alumnos, padres y apoderados han alzado la voz, principalmente, para criticarla.

La CONES y la ACES a pesar de sus diferencias históricas en la manera de actuar en el movimiento estudiantil, concuerdan en que este proyecto viene a manchar aún más el movimiento estudiantil. Para el coordinador general de la CONES, Felipe Rojas, el patrón común en los que ejercen esta violencia es raíz de problemas sociales “Si nos ponemos a pensar y seguimos el orden lógico este proyecto no abarcaría este problema de raíz, entonces es el deber del estado poder asegurar que estos alumnos no reinciden en este tipo de reacciones”

[/audio]

La Seremi de educación, Claudia Trillo, descartó a radio Biobío que el proyecto busque criminalizar o impedir las manifestaciones estudiantiles, si no que busca sancionar a quienes pongan en riesgo a la comunidad.

Por su parte el alcalde de Santiago Felipe Alessandri se refirió al tema aclarando que además de que los vecinos deben vivir con bombas molotov, “la matrícula de los colegios va en baja y los vecinos están cansados de convivir con estos delincuentes “declaró.

Además el alcalde ha sido claro con su postura y en sus redes sociales a prestado todo el apoyo a carabineros, no así a los alumnos que también han sido agredidos en estas manifestaciones.

Martin Herrera integrante del centro de alumnos afirmó que como comunidad creen que el proyecto de ley no ataca de raíz del problema “Esto no asegura que no van a haber más problemas porque el problema va dentro del sistema más de las personas que están dentro de él, es una medida ineficiente y desesperada”

Foto sacada de

Foto cortesía de T13

Solución parche

Frente al proyecto de ley de Aula Segura, los diferentes estamentos estudiantiles concuerdan que más bien es una “cortina de humo” y que no aborda el problema de fondo de los estudiantes involucrados en situaciones de violencia.

El Coordinador general de la CONES, Felipe Rojas, afirma que “este proyecto no visualiza realmente el problema que aborda la educación chilena en sí (…) para nosotros es simplemente una cortina de humo a lo que es el problema real, que es la violencia que se ejerce en contra de estos estudiantes, tanto sistemática como social”.

Distintos representantes del centro de estudiantes del Instituto Nacional concuerdan con esta apreciación. Garhy Heredia, encargado de cultura del grupo, dice que “esto viene a ser algo mediático en vez de buscar una solución al problema, se toma una iniciativa de aislar a las personas involucradas y no buscar una construcción en base a lo psicológico”.

Por su parte, otro miembro del colectivo, Rodrigo Rojas, critica que el foco del proyecto está mal direccionado, toda vez que “no se busca ese proceso del saber el por qué está haciendo algo o qué necesitas para poder cambiar las actitudes violentas”. La psicóloga Carla Abrigo encargada de la convivencia estudiantil concuerda con que el problema es más profundo “los niños repiten patrones, si desde niños han sido tratados con violencia, ellos de adolescentes o adultos responden de la misma manera (..) Por ningún motivo expulsarlos de su establecimiento hará un cambio, sino más bien crece el resentimiento”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s