Una elección que no prende: el triste registro que dejó el primer debate presidencial

A dos meses de tener que elegir al próximo mandatario del país, el foro transmitido por UCV alcanzó sólo dos puntos de rating, lo que pone un complejo escenario de cara a la votación a realizarse el próximo 19 de noviembre. Especialistas en medios y audiencia nos comparten su lectura del primer ejercicio que reunió a los ocho candidatos.

Por Daniela Riveros y Constanza Matrás

A las 19:30 horas del jueves pasado, TVN transmitía el último capítulo de su teleserie La Colombiana, la que alcanzó los 12 puntos de rating. Mientras en el salón de honor del Congreso Nacional en Valparaíso, los ochos aspirantes a La Moneda, se miraban las caras por primera vez para exponer sus propuestas al país.  

El evento, organizado por la Asociación Nacional de Prensa (ANP), solo fue transmitido por el canal UCV.  A diferencia de las teleseries que captaron la atención de la audiencia, el debate presidencial apenas logró dos puntos de rating. La discusión, que duró cerca de dos horas, se caracterizó por el escaso diálogo entre los candidatos, la repetición de los mismos tópicos que abanderados como Alejandro Guillier, Sebastián Piñera y Beatriz Sánchez han repetido una y otra vez durante la campaña, y las preguntas que no incomodaron demasiado.  

El periodista Iván Valenzuela estuvo a cargo de moderar,  mientras que representantes de la prensa escrita de Santiago y regiones, como Alejandro Trujillo, editor jefe  de La Tercera; Alfonso Pero, editor de Política de El Mercurio; Manuel Álvarez, director de El Centro de Talca y Carlos Vergara, director de El Mercurio de Valparaíso, interrogaron a los candidatos.

El día después de mañana

A la mañana siguiente del debate, el hashtag “#debateANP” seguía como trending topic en la plataforma Twitter. Los usuarios criticaron el bajo nivel de los temas que destacaron dentro de la instancia, la escasa interacción entre los candidatos y el bajo rating que alcanzó. La audiencia no quedó indiferente a la falta de participación de una mujer entre los periodistas.

Miguel Reyes, académico y experto en audiencias y comunicación, nos explica que el bajo alcance de público se debe a dos grandes motivos, “la escasa cobertura que tiene UCV televisión y la escasa capacidad de impacto que tiene para avisar sus propios programas, se suma el hecho de que competía en el horario de telenovela, con el final de una que se metió en el corazón de los chilenos, sobre todo en los procesos de inmigración” explica Miguel.

Por su parte, Alejandro Trujillo, uno de los cuatro periodistas que participó de la instancia, no concuerda con los dichos de Miguel y es enfático al contestar: “El público que consume este tipo de contenidos es el público que se interesa en política, que está interesado en la elección y que es mucho más probable que vaya votar y por lo tanto, es el contenido a que va dirigido. Los periodistas que hacían las preguntas, que yo fui invitado, trabajamos generalmente para ese tipo de público. Aunque obviamente la idea de estos debates es llegar a la mayor cantidad de gente posible”.

El editor jefe de La Tercera, además cree que la razón por la que el debate fue poco visualizado no tiene que ver con el canal por el que fue transmitido. Ya que como él explica, quien estuviera interesado en verlo, lo haría independiente del horario o medio.

En contraparte, el experto en audiencias señala que el público se mueve a través de instintos, los funcionales y los del deseo. En este caso “desde el punto de vista funcional, no había cómo saber dónde era y cuándo era el debate. Mientras que desde el punto de vista del deseo de la audiencia, es que la entretención es superior a la información”, explica Reyes.

Las palomas ya volaron

En 2016 se promulgó la ley que modifica el financiamiento de campañas en elecciones primarias. La legislación prohibió entre otras cosas, el uso de gigantografías y propaganda en alumbrado público, ¿Explicaría esto, el bajo interés de los ciudadanos en la política?

A dos meses de la votación que decidirá al próximo presidente del país, los chilenos no muestran un interés significativo por los espacios de discusión e interacción entre los candidatos. La falta de palomas en las calles, de grandes afiches publicitarios e intervenciones en televisión, parecen tener un efecto negativo en la gente.

Cristián Leporati, director de la Escuela de Publicidad UDP, comenta que la publicidad ha jugado un rol fundamental en la persuasión de las audiencias al momento de informarse o querer votar. Por lo que es enfático al señalar la inexistencia de ambiente electoral: no hay clima porque las campañas electorales están muy restringidas con el cambio en la nueva Ley Electoral. Toda la estética de campaña está súper restringida y si a eso lo sumamos que tenemos bastantes pálidos, nos da algo es bastante letal”.

Por otra parte, Miguel Reyes comenta que al quitar las palomas, lo que le queda a los votantes para informarse sobre los candidatos presidenciales, son los medios de comunicación masivos: “A las personas que no tenían una decisión de voto claro les era más fácil, por redundancia, recordar ciertos nombres que tapizaban la gran ciudad. Hoy por hoy, si yo quiero hacer recordación, lo tengo que hacer a través de los medios de comunicación masivos. Y los candidatos que tienen acceso a eso, son muy pocos”.

¿Debate o foro?

La instancia que reunió a los ocho aspirantes a La Moneda consistió en tres bloques, donde en los dos primeros -de 50 minutos de duración cada uno-, los periodistas preguntaron sobre diversos temas, entre los que destacaron el conflicto mapuche, la Ley Antiterrorista, dictadura y temas judiciales. En el debate los candidatos también pudieron interpelarse entre sí, con intervenciones de 30 segundos. Para finalizar con el tercer bloque, donde todos tuvieron la oportunidad de un minuto a libre disposición.

Las más de dos horas del diálogo, no habrían cumplido según Miguel Reyes y Cristián Leporati, las características propias de un debate. La falta de una real discusión entre los contrincantes y los periodistas, explicarían en parte los malos resultados de la convocatoria.

“Son los mismos candidatos, ofreciendo lo mismo de siempre, prácticamente sin ningún debate real en el sentido de que puedan impugnar las ideas del otro. Más bien son unos foros perfectos y perfectamente aburridos, donde los candidatos vienen sosteniendo lo mismo desde que empezaron sus campañas. La gente ya se acostumbró a eso y sabe que después cualquier programa de noticias o las mismas redes sociales, va a hacer un compilado de los highlights del debate, y por lo tanto, ver el debate en directo, cada vez tiene menos sentido”, argumenta Miguel Reyes.

Asimismo, el Director de la Escuela de Publicidad UDP comenta que a la gente no le está siendo relevante la política ya que no habría nada en juego, a diferencia de elecciones anteriores donde como él explica: “te jugabas la vida como ciudadanía o pueblo”. Por otra parte, agrega que la mecánica del foro cambia, en la medida que se quiere que cambie. Pero en este caso, como Leporati afirma, no habría nada que cambiar ya que no se quiere arriesgar nada.

Si quieres ver el debate completo, pincha aquí

 

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